Que el Super bowl es uno de los eventos televisivos más importantes del año en Estados Unidos no se discute. Cuando se revisan las cifras de sintonía, la final de la NFL puede compararse fácilmente con los grandes eventos deportivos de repercusión mundial. Este 2011, por segundo año consecutivo, el partido de fútbol americano batió todo los récores de audiencia, alcanzando un estimado de 111 millones de espectadores, convirtiéndose en el programa más visto en la historia de Estados Unidos.
De esta manera se superan los 106 millones de televidentes del año pasado, dejando en tercer lugar al mítico episodio final de la serie M.A.S.H. que se mantuvo hasta el año pasado y por 27 años como el programa más visto de la historia de ese país.